Es la primera pregunta de casi toda entrevista, y por eso mismo es la que más se improvisa. El candidato empieza por dónde nació, sigue con la carrera que estudió, y a los cuatro minutos el reclutador ya se desconectó.
La buena noticia es que tiene una estructura simple.
Qué está evaluando el reclutador
No quiere tu biografía. Quiere ver si sabés distinguir lo importante de lo que no, y si podés explicarlo con orden. Es una prueba de comunicación disfrazada de pregunta personal.
La estructura de tres partes
1. Qué hacés hoy — unos 20 segundos
Tu situación actual en una o dos frases. Si estás trabajando, en qué. Si no, qué estuviste haciendo.
2. Qué hiciste antes que tenga relación — unos 40 segundos
Acá va lo que conecta con la vacante. No todo tu historial: solo lo que le interesa a quien te está entrevistando.
3. Por qué estás acá — unos 20 segundos
Qué te llamó de este puesto o de esta empresa. Cerrar con esto deja la conversación abierta hacia lo que sigue.
Un ejemplo para atención al cliente
«Actualmente trabajo en atención al cliente en una tienda de retail, donde atiendo entre cincuenta y sesenta personas al día y manejo reclamos y cambios. Antes de eso estuve dos años en un call center, donde aprendí a resolver por teléfono y a manejar clientes molestos sin perder la calma. Me interesa esta vacante porque es el mismo tipo de trabajo pero con un producto que conozco, y porque la empresa tiene estructura para crecer dentro del área.»