Las vacaciones en Bolivia funcionan con una escala por antigüedad: van de 15 a 30 días hábiles según los años de servicio continuo con el mismo empleador.
Cómo crece
El derecho nace al cumplir el primer año de trabajo continuo. A partir de ahí, la cantidad de días aumenta conforme se acumulan años de antigüedad, hasta llegar al máximo legal.
Si llevás varios años en la misma empresa, verificá cuántos días te corresponden realmente: es un beneficio que a veces no se aplica bien.
Antes del primer año
Si salís antes de cumplir el año, te corresponde la parte proporcional al tiempo trabajado, y se paga en el finiquito.
Días hábiles
Al contarse en días hábiles, el descanso efectivo se extiende más allá de las semanas de calendario correspondientes.
Vacaciones no gozadas
Se pagan en el finiquito, sea cual sea el motivo de la salida. Junto con el aguinaldo por duodécimas, forman parte de lo irrenunciable.
Son para descansar
La finalidad legal es el descanso efectivo. El pago en dinero está previsto para cuando termina la relación laboral, no como práctica corriente mientras seguís trabajando.
Los feriados
Bolivia tiene feriados nacionales —1 de enero, 22 de enero por el Día del Estado Plurinacional, Carnaval, Viernes Santo, 1 de mayo, 6 de agosto, 2 de noviembre y 25 de diciembre— y además feriados departamentales.
El 24 de septiembre en Santa Cruz y el 16 de julio en La Paz son ejemplos. Trabajar en esos días también genera derecho al doble pago.
Llevá tu registro
Si la empresa no lleva control formal de los días gozados, llevá el tuyo. En un reclamo, ese registro puede determinar cuántos días te deben.