Hay un punto en la trayectoria de un trabajador paraguayo que cambia su situación legal por completo: los diez años de antigüedad.
La estabilidad del artículo 97
El Código del Trabajo reconoce estabilidad laboral al trabajador que alcanza diez años de servicio continuo con el mismo empleador.
A partir de ese momento, el despido no puede hacerse simplemente pagando la indemnización: requiere justa causa comprobada, y el empleador enfrenta condiciones más exigentes para dar por terminada la relación.
Por qué importa tanto
Antes de los diez años, un despido sin causa se resuelve con el pago de indemnización y preaviso. Después, la protección es de otra naturaleza.
Es una figura poco conocida, y por eso hay trabajadores con nueve años y medio de antigüedad que aceptan un retiro voluntario sin saber que estaban a meses de un régimen distinto.
El preaviso a esa altura
El preaviso también crece con la antigüedad y llega a su máximo en los tramos más altos:
- 30 días con menos de 1 año
- 45 días de 1 a 5 años
- 60 días de 5 a 10 años
- 90 días con más de 10 años
Está en el artículo 87. Si el empleador no lo da, debe pagarlo en dinero.
La indemnización
El artículo 91 fija 15 días de salario por cada año trabajado en caso de despido injustificado.
La carga de la prueba
Este punto vale para cualquier antigüedad: si el empleador alega justa causa —artículo 81—, debe probarla ante la justicia. Si no puede, el despido se declara injustificado y corresponde la indemnización completa.
Contá bien tus años
Si estás cerca de los diez años, vale la pena tener clara tu fecha exacta de ingreso y guardar la documentación que la respalde.
Si empezaste a trabajar antes de que te formalizaran, esa diferencia puede importar.