La afiliación a la Seguridad Social es obligatoria desde el primer día de trabajo, y de ella dependen buena parte de tus derechos.
Qué cubre
- Asistencia sanitaria
- Incapacidad temporal por enfermedad común o accidente
- Accidentes de trabajo y enfermedades profesionales
- Nacimiento y cuidado del menor
- Desempleo
- Jubilación
La vida laboral
Es el informe que recoge todos tus periodos de alta, las empresas y los días cotizados. Puedes solicitarlo por internet con certificado digital, Cl@ve o SMS.
Conviene revisarlo periódicamente:
- Que estén todos los periodos que has trabajado
- Que las fechas de alta y baja sean correctas
- Que no haya huecos inexplicados
Un periodo no cotizado detectado a tiempo se puede reclamar. Detectado veinte años después, es mucho más difícil.
La base de cotización
Determina la cuantía de tus prestaciones. Si la empresa cotiza por debajo de tu salario real, tu paro, tu baja y tu pensión se calculan sobre esa cifra menor.
Si no te dan de alta
Trabajar sin alta te deja sin cobertura y sin cotización. Es una infracción grave y puedes denunciarla ante la Inspección de Trabajo.
Autónomos
El RETA cotiza por tramos según los rendimientos declarados. Si trabajas por cuenta propia, tu base determina igualmente tus prestaciones.
Falsos autónomos
Si emites facturas pero cumples horario, recibes órdenes y trabajas en exclusiva para un cliente, puede tratarse de una relación laboral encubierta.
Es reclamable, y la Inspección de Trabajo actúa sobre estos casos.
Al terminar un trabajo
La empresa debe cursar tu baja y remitir el certificado de empresa al SEPE. Comprueba que lo ha hecho: sin él, la prestación se retrasa.