Si consideras que tu despido no es correcto, el procedimiento en España tiene pasos y un plazo estricto.
El plazo
20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido.
Es un plazo de caducidad, no de prescripción. Eso significa que no se interrumpe fácilmente y que, pasado, pierdes el derecho a reclamar sin más.
No cuentan sábados, domingos ni festivos.
Al recibir la documentación del despido, firma añadiendo «no conforme» y la fecha.
Firmar el finiquito sin esa mención puede interpretarse como aceptación y complicar la reclamación.
Paso dos: la papeleta de conciliación
Se presenta ante el SMAC —el servicio de mediación, arbitraje y conciliación de tu comunidad autónoma—. Es un trámite previo obligatorio antes de la vía judicial.
Presentar la papeleta suspende el plazo de caducidad.
Paso tres: el juzgado de lo social
Si no hay acuerdo en conciliación, se interpone demanda ante el juzgado de lo social.
La calificación del despido —procedente, improcedente o nulo— la determina la jurisdicción social, no la empresa.
Qué reunir
- La carta de despido, con su causa concreta y fecha de efectos
- Tus nóminas de los últimos doce meses
- El contrato y cualquier modificación
- Tu vida laboral
- El finiquito ofrecido
La carta de despido
Debe expresar la causa concreta y la fecha de efectos. En los despidos objetivos, la empresa debe ofrecer simultáneamente la indemnización de 20 días por año.
Una carta sin causa suficientemente concreta es un argumento a tu favor.
Si ganas
Tras la sentencia de improcedencia, la empresa tiene cinco días para elegir entre readmitirte con salarios de tramitación o pagar la indemnización.
Dónde pedir ayuda
Los sindicatos ofrecen asesoramiento, y existe el turno de oficio para quienes cumplen los requisitos de justicia gratuita.