La nómina española tiene más líneas que la mayoría, y algunas deciden cosas importantes.
Los descuentos
- Cotización a la Seguridad Social — contingencias comunes, desempleo y formación profesional
- Retención de IRPF, según tu situación personal y tus ingresos
La aportación empresarial
La empresa cotiza además una cantidad considerablemente mayor que la tuya, que no aparece como descuento pero forma parte del coste real de tu contratación.
La base de cotización
Este es el dato que más conviene vigilar. Tu base de cotización determina:
- La cuantía de tu prestación por desempleo
- Tu futura pensión
- Las prestaciones por incapacidad temporal
Si la empresa cotiza por una base inferior a tu salario real, todas esas prestaciones se reducen en la misma proporción.
Lo habitual son dos al año, que pueden estar prorrateadas mes a mes o abonarse por separado. Ambas fórmulas son válidas, pero conviene saber cuál se aplica en tu caso.
Importa porque el salario diario para el cálculo de la indemnización se obtiene dividiendo el bruto anual con pagas incluidas entre 365.
El SMI
El salario mínimo interprofesional se fija anualmente por real decreto. En 2026 está en torno a los 1.221 euros mensuales, aunque conviene confirmar la cifra vigente, ya que se actualiza y las fuentes citan decretos distintos.
Qué revisar cada mes
- Que la base de cotización corresponda a tu salario real
- Que el grupo profesional y la categoría sean los correctos
- Que las horas extras, si las haces, figuren y coticen
- Que el convenio colectivo aplicado sea el de tu actividad
Guarda tus nóminas
Son la prueba de tu salario real, y ese salario es la base de la indemnización, del finiquito y del paro.
Consulta tu vida laboral
Puedes solicitarla a la Seguridad Social. Ahí ves los periodos cotizados y las bases, y detectas huecos mientras aún se pueden corregir.