Un currículum sirve para que alguien decida en pocos segundos si vale la pena leerte con calma.
Lo que no puede faltar
- Nombre y contacto. Teléfono con WhatsApp y un correo profesional.
- Ubicación. Comuna y región. Importa por el traslado.
- Experiencia. Empresa, cargo, fechas y qué hacías en concreto.
- Formación. Título e institución. Técnico de nivel superior, profesional, capacitaciones.
- Certificaciones vigentes. En varios sectores son lo primero que miran.
Lo que conviene dejar fuera
RUT completo, estado civil, número de hijos. No aportan a la decisión y conviene reservarlos para la etapa de contratación.
La diferencia entre mercados
Minería, construcción e industria: las certificaciones van arriba, con fechas de vigencia. Una certificación vencida resta más de lo que suma, porque sugiere que no se mantuvo.
La experiencia en faena y la disponibilidad para turnos también pesan bastante.
Corporativo y grandes empresas en Santiago: formato simple, sin tablas ni columnas, porque muchas usan filtros automáticos. Conviene usar las palabras exactas de la vacante.
Startups y tecnología: el portafolio y los proyectos concretos pesan más que el formato.
Describí lo que hacías
"Operador" dice poco. "Operaba equipo de carguío en faena, cumplía protocolos de seguridad y reportaba turnos en sistema SAP" dice mucho más.
Cuando puedas, pon números: volumen, equipo a cargo, indicadores.
Una hoja alcanza
Salvo que tengas más de diez años de trayectoria, una página bien aprovechada rinde más que tres a medio llenar.
Mantenelo al día
Un perfil completo hace que te encuentren en las búsquedas de las empresas, incluso cuando no estás buscando activamente. Y las certificaciones vencen: revisalas primero.